A menos de una hora al sur de Tánger, la costa atlántica tiene un ritmo más pausado. Esta excursión a Asilah desde Tánger recorre tres lugares que rara vez aparecen en los circuitos clásicos y que, juntos, cuentan casi tres mil años de historia: la pequeña Asilah, con sus casas blancas y murales pintados por artistas de todo el mundo; Lixus, yacimiento de origen fenicio que los romanos ampliaron sobre una colina junto al río Loukkos; y Larache, con su avenida frente al mar y una clara huella del protectorado español.
Los trayectos son cortos (unos 45 minutos hasta Asilah y otros 40 hasta Lixus), así que hay tiempo para pasear, comer pescado fresco y ver el atardecer antes de volver por la autopista.
Es un plan sereno, perfecto para quien ya conoce Tánger o busca un día tranquilo junto al mar. Si te interesan los yacimientos romanos, combínalo con Volubilis en el viaje de 3 días de Tánger a Fes.